Ana Alonso se maneja en el universo adolescente como pez en
el agua. A través de la voz de Lía, que nos narra su visión del campamento,
introduce al lector en una burbuja complementaria a su realidad, como una pausa
para la reflexión sobre el día a día. El abuso de las redes sociales y la
tecnología afecta cada vez más a esta generación, de modos casi inevitables y
muy sutiles. Lía, Beatriz, Nelson y los demás sirven como ejemplo de la ceguera
colectiva ante esta realidad.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario